Tarifa por las nubes, vagones vacíos: El subte cayó de 1,4 millones a 700 mil pasajeros
28 julio, 2025
Néstor Segovia, secretario adjunto de los metrodelegados, en dialogo con Radio del Plata en el programa “Mesa Chica”, con Alfredo Scoccimarro, sobre el aumento de la tarifa del subte en la Ciudad de Buenos Aires, que a partir del 1° de agosto costará $1.032, tras una nueva actualización por inflación, aseguró que “la gente está viajando cada vez menos” y que,
“la cifra que difunde el Gobierno de la Ciudad es mentira”.
Según el dirigente, el número de pasajeros se redujo a la mitad: “Viajaban casi 1.400.000 personas y hoy están viajando 700.000”. Además, señaló que los fines de semana se reducen aún más las frecuencias porque “la empresa pone menos coches”. Segovia vinculó la baja en la cantidad de pasajeros con la crisis económica:
“La gente está sin trabajo y viaja menos. Elige caminar veinte cuadras”. En ese contexto, criticó el fuerte incremento de tarifas y sostuvo que “desde que asumió Milei, el subte subió un 1000%”.
El dirigente también apuntó contra la gestión de la empresa concesionaria del servicio: “En el subte se redujeron 500 puestos de trabajo” y denunció que, a pesar de la estabilidad del tipo de cambio, los repuestos no mejoraron: “Con el dólar planchado, no sé cuál es la excusa porque los repuestos son más baratos”.
Además, alertó sobre el riesgo sanitario que persiste en varias líneas del subte por la presencia de asbesto en los trenes:
“Todavía quedan rezagos y tenemos compañeros enfermos de por vida. Tenemos toda la línea D con asbesto. Hasta que no se cambien esos trenes, no vamos a estar seguros”.
Por último, cuestionó las reparaciones tercerizadas fuera de la ciudad: “Ahora mandan los trenes a reparar a Córdoba. Después vienen acá y los coches están más o menos. Denunciamos muchas anormalidades”.
El aumento de tarifas se suma a un contexto de creciente malestar social frente al ajuste del gasto público y la caída del poder adquisitivo. El subte, que históricamente fue un servicio accesible y masivo, hoy refleja una postal más del deterioro económico y de las tensiones con los trabajadores del sector.